Entrevista a la Prof. Alma Vázquez (Guanajuato, México)

¿POR QUÉ ELEGÍ A LA PROF. ALMA VÁZQUEZ?

"El callejón del beso" Guanajuato, México.

Alma es una amiga muy querida y cercana aún cuando se encuentra a kilómetros de distancia en Guanajuato, México. Hace ya casi 10 años que construimos una amistad intercambiando opiniones, dudas, cuestionamientos de todo tipo; aunque uno de los que más me atrae de ella es su enorme vocación docente.

Puedo decir sin temor a equivocarme que Alma es, en gran parte, quien me impulsó a buscar una orientación pedagógica a mis actividades. Siempre ocupada pero siempre disponible a ayudar a alguien más: mil veces me ha comentado acerca de sus alegrías pero también de sus decepciones, sus tristezas en cuanto al sistema educativo de su país. El sistema educativo mexicano difiere en gran medida del argentino, en tanto y en cuanto las sociedades presentan características económicas, culturales y políticas propias de cada país. Alma me cuenta, con motivo de la entrevista especialmente, que la “Telesecundaria” es una modalidad diseñada por el Estado con el objetivo de brindar acceso igualitario a la educación a todos los chicos de edades variadas en las comunidades rurales que se encuentran de alguna manera asediadas por un movimiento migratorio constante dentro del mismo México. Esto provoca muchas veces que dichos procesos sociales ocasionen dificultades en el ámbito escolar: inasistencia, repitencia y deserción escolar.

Alma es profesora actualmente de un hermoso grupo de 30 alumnos entre 11 y 12 años acompañando y orientando su educación –no tengo dudas- de la manera más comprometida y apasionada que, quien aspira a ser docente, puede intentar alcanzar.

“- Hemos dado tal o cual libro… te lo dejo para cuando tengas un tiempo, lo lees…” son la más de las veces los comentarios que recibo de Alma; contenta y optimista en sus actividades junto a sus chiquitos: cantando y tocando la guitarra, estudiando inglés o literatura. Ella es tutora de 9 asignaturas; toda una inspiración. Así también, la responsabilidad de su tarea la hace chocar con impedimentos burocráticos o errores que sistemáticamente son aceptados socialmente, aún cuando es visible una solución y sólo hace falta un poquito más de fuerza de voluntad. A veces, triste y desilusionada de ciertas estructuras o posiciones inflexibles que lamentablemente no ayudan a la tarea ni a los educandos.

Además de su fuerte vocación, está casada y tiene tres hijos que cuida y apuntala sin permitirse distracción. Alma es una fuente inagotable de ternura y trabajo, por eso la elijo como la docente que influyó para la elección de la carrera, un poco tardía y dudosa de mi parte, pero finalmente comenzada con emoción.


PRESENTACIÓN

Alma Rita Vázquez Vaca, Licenciada en Educación Secundaria con especialidad en Español por la Escuela Normal Superior Oficial de Guanajuato, 48 años de edad, 26 como docente, actualmente Docente frente a grupo de la Telesecundaria 422 Roque (ITA) de Celaya, Guanajuato a cargo de un grupo de primer grado de Secundaria.

La telesecundaria es una modalidad creada hace 49 años para dar respuesta a la condición de analfabetismo extremo que existía en los años sesentas en las comunidades rurales de todo el país. Es una modalidad que debería estar basada en transmisiones televisivas de las asignaturas que complementan los libros de texto. El éxito de este proyecto que nació para comunidades alejadas de las grandes ciudades fue tomando un auge tal, que a la fecha existen por todo el país.

Nació a través de la televisión abierta para garantizar la señal televisiva, pero con el tiempo surgió la red Edusat encargada de los programas para escuelas rurales. No funciona en todas las comunidades por falta de señal, y en las ciudades que sí hay señal del satélite (como en la que estoy ahora) la creciente delincuencia hace que el maestro esté proveyendo con sus propios medios el seguimiento de esta modalidad procurando que los alumnos refuercen con videos, como en mi caso que uso mi propio proyector o bocina cuando lo considero necesario.

ENTREVISTA

1- ¿Cuál fue tu motivación o inspiración para ser docente? ¿Cuándo comenzó?

Fundamentalmente mi mamá (aunque para los niños siempre ella es la primera maestra) creo que en ella vi a una narradora nata que lo mismo me contaba una anécdota, un cuento, recitaba un poema o le gustaba jugar con los dichos y refranes populares. Cualquier sobremesa esa una auténtica clase. Sucede que ella tenía la tienda escolar de la primaria y mi casa siempre estuvo visitada por maestros todo el tiempo y por todas las razones posibles como preparar un concurso de declamación u oratoria.
También sin duda mis grandes maestros que nos inspiran a de algún modo “imitarlos” que ahora lo veo como una inspiración que provoca el maestro para que el alumno cambie para mejorar. Muy especialmente mis maestros Hortencia de cuarto grado de primaria y Fortunato de primero de Secundaria.

2- ¿Te gustaba ir a la escuela cuando eras chiquita? ¿Qué recordás de tus años de estudiante?


Curiosamente no, sufría en el preescolar porque mi mamá estaba concentrada en la primaria con su trabajo y mis hermanas mayores, lo que la hizo “acomodar” las cosas de modo que de cuatro añitos me encargaba con la maestra de primero (a la que aún recuerdo con expresión adusta) y nunca se esperaron, ambas, que comenzaría a leer antes que los que sí tenían los 6 o 7 cumplidos.

Me abrigaban los chiquillos, me apapachaban, [creo que todos sabemos, sin embargo para quien no lo sepa aún; “apapachar” significa “cuidar, mimar”] era “Almita” la miniatura del salón, todo estaba bien menos la maestra que provocaba miedo en los niños. Para mi colmo de males fue mi maestra hasta tercero de primaria y en cuarto comencé, entonces sí, a disfrutar la escuela y conocer a una maravillosa maestra.
1ero. C de Telesecundaria 422 Roque (ITA), Celaya, Guanajuato.

3- ¿Cómo fue tu primera experiencia como docente? ¿Te acordás cómo eran los chicos? ¿En qué escuela?

Cuando era estudiante de la Normal preescolar (que cursé al salir de secundaria) cuidaba los grupos de una maestra amiga de mi mamá que salía de vacaciones por periodos largos pues vivía muy lejos, entonces el Director que confiaba en la recomendación de aquella maestra, me felicitó por la manera de desenvolverme en el aula a pesar de no tener experiencia, pues estaba complacido de ver a los chicos interactuar conmigo, claro, cabe decir que ella me dio indicaciones precisas de qué hacer y qué no hacer, como si me hubiera dejado a la mano un prontuario.

Visita al Intituto Tecnológico de Agronomía.

Ya como mi primer trabajo me dieron oportunidad en nivel preescolar con la asignatura de Inglés solamente. Me acuerdo de los dieciocho niños que formaban el grupo y de qué lindos y amorosos eran, muy inteligentes, que aprendieron números, colores, animales, partes del cuerpo y frases cortas. Fue como una caricia muy alejada de lo que vivo hoy. Digamos que son los extremos.

4- ¿Cuáles fueron tus inquietudes y temores en esas primeras clases?


Mis temores fueron cuando comencé en el nivel secundaria, era estudiante y cursaba OPD I (Observación del contexto escolar) y presenciaba en todas las aulas con todos los profesores sus clases. Vi de todo, una maestra que salía llorando, un profesor al que nadie le hacía caso más que los alumnos de enfrente, tres o cuatro, pero todo el salón era un caos. Recuerdo que se acercaba a mí diciendo que “esto es lo que te espera en las aulas, ¿ves? Esta es la juventud de hoy” Desde luego que nunca me vi así, mi autoestima no me lo permitiría, aquí más bien era el reto para mí pensar sobre lo que debería saber hacer para desempeñarme adecuada y eficientemente ante un grupo tan inquieto. Y sobre esto me centré, en observar y preguntar a quienes para mí eran los mejores profesores.
Alma y su curso posando contentos.

5- ¿Considerás que se puede aprender de los alumnos? ¿Por qué?

Por supuesto que sí. Ellos (sobre todo lo que atraviesan el pensamiento concreto de acuerdo a lo que dice Piaget) hacen atajos en las tareas, miran con más “limpieza” los sucesos, crean sus propios algoritmos. Hay actividades en las que ellos están muy actualizados. Aunque todo el tiempo nos ajustamos a los contenidos de un Programa y Plan de estudios, al desarrollarse en la interacción que implica las prácticas de enseñanza y aprendizaje, se obtienen resultados distintos. Esto me enseña qué debo mejorar para la próxima vez.

6- De acuerdo a tu experiencia: ¿es diferente la escuela antes y la escuela ahora?

No en lo sustancial. La organización, las aulas, los profesores, los conflictos, todo es muy parecido, lo que ha cambiado es el contexto. La sociedad actual hace que las prácticas requieran ser más dinámicas, con recursos didácticos acordes a los intereses y características de nuestros estudiantes. Las condiciones en las que se desarrollan los centros escolares son distintos, no así lo demás que ya mencioné.
Concurso de Poesía ♥

7- ¿En qué cosas creés que se hace evidente la relación entre la educación y el progreso social?

Los objetivos, propósitos y aprendizajes esperados del programa de estudios y del plan de estudios responden a necesidades diferentes. De ahí el enfoque por competencias y las adecuaciones curriculares que se hacen concretamente para responder a necesidades específicas de un contexto social determinado.

8- A tu modo de ver, ¿es mejor que el docente se adapte a los alumnos o son ellos quienes deben adaptarse al docente?
Plenos inicios de una huerta (Oh! es una hoz?! :)))

Creo que ambos se adaptan. Especialmente los alumnos al maestro, pues el maestro tiene qué estar actualizándose de manera constante e involucrarse en las necesidades, características e intereses de los chicos de hoy. Eso sin duda es necesario y parte de la formación docente. Pero definitivamente el alumno es quien debe tomar un ritmo diferente, un estilo e ir enfatizando en lo que el maestro va señalando, pues debe dejar conducirse hacia el logro de un parámetro curricular o perfil de egreso por un perfil docente que incluye un estilo y una personalidad. Considerando la etapa de la secundaria como formativa, esto es elemental y necesario me parece.

9- ¿Es posible separar el ejercicio de la docencia de la vida cotidiana y personal? Es decir: ¿sentiste que te absorbía mucho de tu tiempo familiar, alguna vez?

En el aula: ¡¡concurso de "calaveritas"!!

Todo es cuestión de que uno lo permita. Si tu priorizas tus alumnos o tu familia, es tu decisión y por lo tanto, se volverá tu mundo. Hay quien tiene esa necesidad y tengo amigos muy cercanos, que viven enajenados con la vida de los alumnos. Yo priorizo mi familia desde siempre. Nunca se me olvida el mensaje que dio la directora de la Escuela Normal a los de nuevo ingreso por aquellos que nos sentimos “indispensables”. Dijo que siempre habrá un profesor suplente que lo hará mejor o peor que nosotros pero no estaremos para verlo, en la escuela siempre habrá un suplente, pero no esperemos que en casa también nuestros seres queridos encuentren uno. Yo al menos practico el desapego en lo posible (es inevitable separar los afectos) pero a mi posibilidad lo procuro por mi salud. Los ayudo y los atiendo a mi posibilidad pero el riesgo de dar mucho más de mí está enseguida pues ellos nunca saciarán la necesidad de tener la atención del profesor. Y hay qué tener cuidado con ese aspecto, al menos atendiendo 30 alumnos en 9 asignaturas más tutoría, me parece que es necesario.

10- ¿Recordás quién fue tu referente más importante en tu carrera?

Son varios, en investigación sin duda Robert Marzano pues en mi práctica docente tengo sus principios todo el tiempo. José María Esteve, César Coll e incluso Phillipe Perrenoud. En teóricos tengo muy presente a Montessori, John Dewey y Paulo Freire que no aplica al contexto de México pero no por eso, sugiere cosas por demás atinadas y precisas para los docentes.

11-Por último: ¿cuál es el ingrediente infaltable en el docente para la educación pueda ser posible?

Eso que llamamos corazón: poner los cinco sentidos y más en lo que hacemos, está probado que el currículum “oculto” y que no lo puede certificar la universidad tiene qué ver con la empatía, sensibilidad, responsabilidad, compromiso, bondad, sentido común, visión, prudencia, pasión y entrega. Y eso es lo que contagia precisamente, inspira o apasiona a los demás. El dominio de lo básico de la lecto-escritura y razonamiento matemático para poder enseñar pues no es posible dar lo que no se posee, facilitar el camino de los estudiantes hacia el logro de aprendizajes que les signifiquen algo valioso, para conducirlos hacia una vida no sólo autónoma, sino productiva y positiva para la sociedad.


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Muchas gracias Prof. Alma Vázquez por toda la dedicación y cariño en sus respuestas y el material que puso a disposición para ilustrar este trabajo. Y gracias especialmente a todos los alumnos de 1ero.C de Telesecundaria 422 Roque (ITA) de Celaya, Guanajuato por permitirme entrar al grupo que conforman con sus actividades y fotos para enriquecer la entrevista.

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